Dos destinos y un dorito (segunda y última parte)

II Pasó entonces algo tan increíblemente extraordinario, tan tremendamente colosal; algo tan espectacular, tan alucinante e inesperado que era imposible ni imaginarlo. Sí, amigos, fue entonces cuando, sin previo aviso, llegó al Cielo la reclamación con el sello del Diablo. ¡Y solo había tardado una semana y media! Los cronistas apuntaron el hecho, los poetas … Sigue leyendo Dos destinos y un dorito (segunda y última parte)