Audio relato: Los fistros de Tetis

Estos dos señores tan serios, Daniel Henares y Augusto López, escribieron y grabaron “Los fistros de Tetis”, el relato de ciencia ficción más malaguita del universo. Grabado por Celia Bermejo en los estudios de la emisora de radio Onda Azul Málaga para el programa “Málaga al día”. Podéis escucharlo en este enlace: Ir a descargar […] … Sigue leyendo Audio relato: Los fistros de Tetis

«Unas palabras sobre pornografía», de Wislawa Szymborska

No hay peor lujuria que pensar. Es pura lascivia que se propaga cual hierbajo anemófilo por los parterres reservados a las margaritas. Nada hay sagrado para quienes piensan. Con descaro llaman a las cosas por su nombre, elaboran análisis disipados y síntesis concupiscentes, se entregan a la salvaje y libertina persecución de la verdad desnuda, … Sigue leyendo «Unas palabras sobre pornografía», de Wislawa Szymborska

Sinestesia

  Acababa de desempaquetar el pack de presocráticos de mi Filosofón 3000 y cuando le hice la primera pregunta a Anaximandro las vibraciones azules invadieron la casa. Seguro que es el mensajero que trae otro paquete, pensé. Apagué el aparato, me dirigí a la puerta y abrí confiado. Pero no era el habitual robot de … Sigue leyendo Sinestesia

La respuesta.

    En el Valle de Araloth las palabras y la música se percibían como figuras, formas y colores. Privados del sonido, componían sus discursos y canciones dibujando en el aire con sus voces e instrumentos. Su cielo estaba lleno de fulgurantes disertaciones y delicadas melodías. Las nubes competían en belleza con palabras y canciones. … Sigue leyendo La respuesta.

Todas las deidades residen en el pecho humano

Los antiguos poetas animaban todos los objetos sensibles con dioses o genios. Les prestaban nombres de bosques, ríos, montañas, lagos, ciudades, naciones y de todo lo que sus dilatados y numerosos sentidos podían percibir. Y en particular estudiaban el genio de cada ciudad o país y los colocaban bajo el patrocinio de su divinidad mental. … Sigue leyendo Todas las deidades residen en el pecho humano