La respuesta.

    En el Valle de Araloth las palabras y la música se percibían como figuras, formas y colores. Privados del sonido, componían sus discursos y canciones dibujando en el aire con sus voces e instrumentos. Su cielo estaba lleno de fulgurantes disertaciones y delicadas melodías. Las nubes competían en belleza con palabras y canciones. … Sigue leyendo La respuesta.

Todas las deidades residen en el pecho humano

Los antiguos poetas animaban todos los objetos sensibles con dioses o genios. Les prestaban nombres de bosques, ríos, montañas, lagos, ciudades, naciones y de todo lo que sus dilatados y numerosos sentidos podían percibir. Y en particular estudiaban el genio de cada ciudad o país y los colocaban bajo el patrocinio de su divinidad mental. … Sigue leyendo Todas las deidades residen en el pecho humano

Aquel cielo

Los pechos de ambos se agitaron como volcanes a punto de entrar en erupción. Sintieron como un viento interior los arrastraba entre emociones solo atisbadas en sueños. Sus cuerpos palpitaban al unísono y sus conciencias volaban en un cielo cuyo aire compartían. Aquel cielo, nacido entre ellos, fue lo único que existió. Y aunque no … Sigue leyendo Aquel cielo

Armonía

Aquella tarde salí a caminar, me dirigía hacia la playa cuando noté que había olvidado el mp3. Pensé en volver a por él, pero era tarde ya y si volvía sabía que me quedaría en casa. Así que seguí callejeando en dirección al mar. Al llegar a cierto recodo del paseo marítimo, vi al viejecito … Sigue leyendo Armonía